Una puerta, dos puertas … Un libro en piedra.

Esta vez el viaje que os propongo va más allá de unas instantáneas que he podido ir tomando en los distintos viajes o recorridos que he ido realizando en mi afán de encontrar esos umbrales que tanto me deslumbran. Leyendo algunos artículos sobre el Antiguo Egipto descubrí que habían redactado un libro sobre puertas, siendo en este caso una escritura sobre piedra, un referente complicado de cuadrar para los estudiosos debido a que algunos lugares han desaparecido o son difícilmente accesibles.
sala_osirisDescribe el viaje del monarca junto al dios solar Ra por el inframundo, y junto al Libro del Amduat y al Libro de las Cavernas forma el corpus funerario de las tumbas reales de la dinastía XIX. Esta dinastía la componen los faraones del Imperio Nuevo que gobernaron el país de 1295 a 1186 a. C., aproximadamente, con un total de ocho reyes en esta dinastía, aunque sólo destacaron los cuatro primeros ( Ramsés I, Seti I, Ramsés II, Merenptah) Después, la monarquía egipcia comenzaría a perder poder e influencia internacional y nunca más recuperaría aquella situación privilegiada.
En el Libro de las Puertas se encuentra una descripción del juicio de los muertos y del curso del sol por el inframundo, no divididas en registros en el centro y en el extremo de la composición. No aparecen acotaciones del uso práctico del libro, limitándose a ciertas observaciones sobre las ofrendas, que en general están situadas en el final de cada escena (a excepción de las tres finales). En este caso, las puertas están representadas como separación de cada división / hora, concepto completamente nuevo en estas composiciones.Su estructura es realmente interesante: doce horas nocturnas cada una dividida en tres registros. La primera hora de la noche tiene una posición especial con una estructura que difiere del resto de la composición. El estudio y traducción de esta obra ha estado dividido entre los autores que la dividen en horas y los que lo hacen en divisiones, inclusive existen desfases entre unos y otros. Cabe añadir que algunas versiones del libro no aparecen de forma contínua, sino que se distribuyen sobre las paredes de las tumbas sin orden aparente.
oseidonCada una de las puertas estaba vigilada por tres seres, cuyos nombres el difunto debía conocer para poder atravesarla. El texto da a entender que algunas personas pasarán incólumes, mientras que otras sufrirán tormento en un lago de fuego.La barca solar está acompañada por dos dioses, Sia y Heka, representados junto al dios del sol. De igual modo, la cabina de la barca sobre cada división / hora está protegida por la serpiente Mehen (La Enrollada) y cuatro figuras masculinas que se representan como los remolcadores de la barca. Cada diosa del Libro de las puertas tiene un título diferente, y portan vestidos de color distinto, pero son idénticas en todo lo demás y además llevan estrellas sobre sus cabezas. La mayor parte de las diosas son específicas del Libro de las puertas, y no aparecen en otros textos de la mitología egipcia, así que se ha sugerido que el relato se originó simplemente como un sistema para determinar el ciclo nocturno, con una diosa en cada puerta, pudiendo ser una alegoría de la principal estrella que surge en cada hora.
El concepto de las puertas está asociado a la idea de las pruebas que debe superar el difunto como única vía para alcanzar la paz en su vida de ultratumba. El simbolismo ritual alcanza su punto culminante en la quinta división o sexta hora, cuando se representa la sala del juicio final de Osiris. El número de personajes representados es bastante amplio ya que no se limita a divinidades, sino también incluyendo a seres difuntos.
Si queremos encontrarlas solo existen cuatro versiones completas del Libro de las Puertas: una es la esculpida en el Sarcófago de Seti I, ahora en el museo Sir John Soane en Londres.La segunda está en el corredor que conduce al Osireión en Abidos construida por Merneptah; la tercera, está en la tumba de Pedamenopet; y la cuarta en la tumba de Ramsés VI. Todas las versiones han sufrido grandes daños por el paso del tiempo y las expoliaciones.
Me encanta el tacto de la piedra, su pureza y su verdad … No sé si lograré fotografiar estas “puertas” … No sé si lograré atravesarlas, conociendo el nombre de sus guardianes … Lo que sé es que el viaje merecerá la pena …
piedra